WordPress va lento: causas más comunes y cómo acelerarlo
¿Tu web en WordPress tarda demasiado en cargar?
Es uno de los problemas más habituales: al principio todo funciona correctamente, pero con el tiempo instalamos plugins, cambiamos el theme, añadimos imágenes y la página empieza a ir cada vez más lenta.
Antes de instalar otro plugin que prometa «acelerar WordPress con un clic», merece la pena averiguar qué está provocando realmente la lentitud.
En esta guía vamos a repasar las causas más habituales y qué podemos hacer para mejorar el rendimiento.
¿Por qué es importante que WordPress cargue rápido?
La velocidad no es solamente una cuestión estética.
Una página lenta puede afectar a la experiencia del usuario, especialmente desde dispositivos móviles.
Imagina entrar en una web para consultar rápidamente una información y tener que esperar varios segundos cada vez que cambias de página.
Probablemente termines abandonándola.
Además, el rendimiento web forma parte de los aspectos técnicos que debemos cuidar cuando trabajamos un proyecto para buscadores.
Por eso optimizar WordPress debería formar parte del mantenimiento habitual de cualquier web.
1. Comprueba primero si realmente tienes un problema
Antes de cambiar configuraciones necesitamos medir.
Podemos utilizar herramientas de análisis de rendimiento para detectar problemas relacionados con:
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Tiempo de respuesta.
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Imágenes.
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JavaScript.
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CSS.
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Fuentes.
-
Caché.
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Recursos externos.
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Experiencia de carga.
Una prueba aislada tampoco debería obsesionarnos.
Realizaría varias mediciones y prestaría especial atención a los problemas que se repiten.
El objetivo no es conseguir una puntuación bonita simplemente para enseñarla en una captura.
El objetivo es que la web cargue correctamente para usuarios reales.
2. El hosting puede ser el cuello de botella
Puedes optimizar WordPress muchísimo, pero si el servidor responde lentamente tendremos un límite.
Este punto es especialmente importante en hostings compartidos con recursos muy reducidos.
Algunos síntomas pueden ser:
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Panel de WordPress extremadamente lento.
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Tiempo elevado antes de que empiece a cargarse la página.
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Errores cuando aumenta el tráfico.
-
Procesos que consumen demasiados recursos.
-
Problemas frecuentes con la base de datos.
Esto no significa que necesitemos contratar un VPS para cualquier blog pequeño.
Un buen hosting compartido puede ser suficiente para muchos proyectos.
Pero si WordPress tarda varios segundos incluso antes de comenzar a entregar contenido, merece la pena investigar el servidor.
3. Demasiados plugins
Existe una idea bastante extendida:
Cuantos más plugins tengas, más lenta será tu web.
No es exactamente así.
Podemos tener 30 plugins bien desarrollados que provoquen menos problemas que un único plugin extremadamente pesado.
Por eso no me obsesionaría solamente con el número.
Lo que sí haría es revisar todos los plugins instalados y preguntarme:
¿Realmente necesito esto?
Es habitual encontrar plugins instalados hace años que ya no utilizamos.
Si un plugin no tiene ninguna función real en la web, eliminarlo reduce mantenimiento, posibles incompatibilidades y superficie de ataque.
4. Detecta plugins que consumen demasiados recursos
Si WordPress empezó a funcionar lentamente después de instalar o actualizar un plugin, ya tenemos una pista.
Podemos realizar pruebas desactivando temporalmente determinados plugins, siempre que podamos hacerlo de forma segura y preferiblemente en un entorno de pruebas.
Prestaría especial atención a plugins relacionados con:
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Estadísticas.
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Copias de seguridad.
-
Seguridad.
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Constructores visuales.
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Búsquedas.
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Contenido relacionado.
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Optimización de imágenes.
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Comercio electrónico.
-
Procesos programados.
No significa que estas categorías sean malas.
Simplemente algunas funcionalidades requieren más recursos que otras.
5. Utiliza caché correctamente
La caché puede mejorar considerablemente el rendimiento de una web WordPress.
Simplificando mucho, permite evitar que determinadas páginas tengan que generarse completamente desde cero en cada visita.
Dependiendo del hosting, podemos disponer de caché:
-
A nivel de plugin.
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A nivel de servidor.
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De objetos.
-
Del navegador.
-
Mediante CDN.
Aquí evitaría instalar tres plugins diferentes de caché y activar todas las opciones posibles sin saber qué hace cada una.
Más optimización no significa necesariamente mejor rendimiento.
Dos sistemas intentando realizar la misma tarea pueden incluso generar conflictos.
6. Optimiza las imágenes
Las imágenes siguen siendo una de las causas más fáciles de detectar.
No tiene sentido subir una fotografía de varios megabytes y enormes dimensiones para mostrarla posteriormente a 700 píxeles de ancho.
Antes o durante la subida podemos:
-
Redimensionar imágenes.
-
Comprimirlas.
-
Utilizar formatos modernos cuando sean apropiados.
-
Evitar resoluciones innecesarias.
-
Implementar carga diferida cuando corresponda.
En webs con muchas fotografías, esta optimización puede producir una diferencia enorme.
7. Cuidado con los constructores visuales
Los page builders permiten crear diseños complejos sin programar todo desde cero.
Eso tiene ventajas evidentes.
Pero dependiendo del constructor, los widgets utilizados y la estructura que creemos, también podemos terminar generando páginas mucho más pesadas de lo necesario.
Un problema frecuente no es solamente el constructor, sino cómo lo utilizamos:
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Secciones innecesariamente complejas.
-
Animaciones por todas partes.
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Vídeos de fondo.
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Sliders.
-
Varias tipografías.
-
Widgets externos.
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Efectos que apenas aportan valor.
A veces la mejor optimización consiste simplemente en simplificar el diseño.
8. Revisa tu theme
El theme también puede influir en el rendimiento.
Algunos incluyen decenas de funcionalidades que nunca utilizaremos:
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Sliders.
-
Shortcodes.
-
Fuentes.
-
Iconos.
-
Scripts.
-
Widgets.
-
Animaciones.
No elegiría un theme únicamente porque una demo visualmente espectacular parezca atractiva.
Tenemos que pensar también en mantenimiento, compatibilidad y rendimiento.
Y antes de cambiar el theme de una web existente, realizaría siempre una copia de seguridad y pruebas previas.
9. Actualiza PHP cuando sea compatible
WordPress funciona sobre PHP.
Utilizar una versión moderna y compatible puede proporcionar mejoras de rendimiento y seguridad respecto a versiones antiguas.
Pero no actualizaría PHP a ciegas.
Antes debemos comprobar:
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Requisitos de WordPress.
-
Compatibilidad del theme.
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Compatibilidad de plugins.
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Código personalizado.
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Requisitos del hosting.
Una actualización importante debería probarse antes si gestionamos una web crítica.
10. Limpia lo que realmente sobra en la base de datos
Con el tiempo, WordPress puede acumular información que ya no necesitamos.
Por ejemplo:
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Revisiones.
-
Transients caducados.
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Datos de plugins eliminados.
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Sesiones.
-
Registros.
-
Opciones antiguas.
Pero aquí tendría bastante cuidado.
No instalaría una herramienta, marcaría todas las casillas y pulsaría «optimizar» sin saber qué estamos borrando.
Haz una copia de seguridad antes de modificar la base de datos.
Además, en webs pequeñas, eliminar unos cuantos registros probablemente no vaya a transformar mágicamente una página lenta en una web ultrarrápida.
11. Reduce scripts externos
Una web puede estar perfectamente optimizada internamente y seguir cargando lentamente debido a recursos externos.
Por ejemplo:
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Publicidad.
-
Chats.
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Mapas.
-
Vídeos incrustados.
-
Herramientas de seguimiento.
-
Widgets sociales.
-
Fuentes externas.
-
Scripts de terceros.
Cada servicio añadido puede incorporar nuevas peticiones y procesamiento.
Pregúntate si realmente necesitas todos ellos.
Un widget que nadie utiliza pero carga en cada página puede no merecer la pena.
12. ¿Necesito un CDN?
Un CDN puede ayudar a distribuir determinados recursos desde una infraestructura geográficamente distribuida.
Puede resultar especialmente interesante cuando tenemos usuarios en diferentes regiones o necesitamos mejorar la entrega de contenido estático.
Pero tampoco consideraría que un CDN sea la solución universal.
Si nuestro servidor tarda muchísimo en procesar WordPress debido a un plugin defectuoso, poner un CDN delante no elimina necesariamente el problema de origen.
Primero diagnosticaría.
Después optimizaría.
13. No instales cinco plugins para acelerar WordPress
Este es un error bastante habitual.
Tenemos una web lenta y empezamos a instalar:
-
Un plugin de caché.
-
Otro para minificar.
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Otro para imágenes.
-
Otro para limpiar la base de datos.
-
Otro para lazy loading.
-
Otro para optimizar JavaScript.
Algunas funcionalidades pueden solaparse.
Antes de instalar una nueva herramienta comprobaría qué funciones ofrece nuestro hosting, nuestro plugin de caché y el propio WordPress.
Cuantas menos piezas innecesarias tengamos que mantener, mejor.
14. Diferencia entre frontend y administración lenta
También debemos identificar qué parte de WordPress va lenta.
Puede ocurrir que:
La web pública sea rápida, pero wp-admin vaya lento.
O justamente lo contrario.
Si solamente tenemos problemas en el panel de administración, investigaría plugins, llamadas externas, tareas programadas, base de datos y recursos del servidor.
Si el problema está principalmente en el frontend, analizaría caché, imágenes, JavaScript, CSS, fuentes y recursos externos.
Esta distinción puede ahorrarnos bastante tiempo.
15. Comprueba las tareas programadas
WordPress utiliza un sistema de tareas programadas para diferentes procesos.
Plugins de copias de seguridad, tiendas online, newsletters y otras herramientas pueden añadir sus propias tareas.
En determinados proyectos una acumulación de procesos puede provocar problemas de rendimiento.
Si observamos comportamientos extraños o picos periódicos de consumo, merece la pena investigar qué tareas se están ejecutando.
16. WooCommerce necesita más recursos
Una instalación básica de WordPress y una tienda WooCommerce no tienen exactamente las mismas necesidades.
Una tienda puede gestionar:
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Carritos.
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Sesiones.
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Usuarios.
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Pedidos.
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Inventario.
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Búsquedas.
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Filtros.
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Procesos en segundo plano.
-
Pasarelas de pago.
Por eso no aplicaría automáticamente la misma configuración de caché y servidor a todos los proyectos.
Cuanto más dinámica sea nuestra web, más importante será entender qué partes pueden almacenarse en caché y cuáles necesitan generarse para cada usuario.
17. La velocidad móvil importa especialmente
No probaría la web solamente desde el ordenador de casa conectado por fibra.
Muchos usuarios pueden entrar desde móviles y conexiones bastante diferentes.
Una página que parece instantánea en nuestro equipo puede comportarse de otra forma en un dispositivo menos potente.
Por eso debemos revisar especialmente:
-
Imágenes grandes.
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JavaScript excesivo.
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Elementos que bloquean la carga.
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Pop-ups.
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Banners.
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Vídeos.
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Fuentes.
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Diseños demasiado pesados.
18. No persigas un 100/100 a cualquier precio
Las herramientas de rendimiento son extremadamente útiles, pero no convertiría una puntuación perfecta en el único objetivo.
Podemos terminar eliminando funcionalidades útiles simplemente para mejorar unos puntos.
Me interesa mucho más:
¿La web se siente rápida?
¿Los usuarios pueden navegar correctamente?
¿Existen problemas importantes de experiencia de usuario?
¿Podemos mejorar el rendimiento sin romper funcionalidades?
Las métricas sirven para detectar y medir problemas, no para convertir la optimización en un videojuego.
¿Qué haría si mi WordPress estuviera muy lento?
Seguiría aproximadamente este orden:
-
Medir el rendimiento actual.
-
Comprobar el tiempo de respuesta del servidor.
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Revisar plugins.
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Comprobar caché.
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Analizar imágenes.
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Revisar theme y constructor.
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Comprobar scripts externos.
-
Revisar versión y configuración de PHP.
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Analizar la base de datos si existen indicios.
-
Revisar tareas programadas.
-
Volver a medir después de cada cambio importante.
Intentaría modificar una cosa cada vez.
Si hacemos diez cambios simultáneamente y la web mejora o empeora, después no sabremos cuál fue el responsable.
WordPress, SEO y rendimiento van de la mano
Una web rápida por sí sola no garantiza buenas posiciones en Google.
Podemos tener el WordPress más rápido del mundo y no recibir tráfico si nuestro contenido no responde a ninguna búsqueda relevante.
Del mismo modo, tampoco tiene demasiado sentido trabajar durante meses el contenido y olvidarnos completamente de la parte técnica.
SEO, contenido, hosting, WordPress y experiencia de usuario forman parte del mismo proyecto.
Por eso resulta útil compartir problemas y soluciones con otros profesionales. Si estás desarrollando una página, en DSForo, foro para webmasters puedes plantear dudas sobre WordPress, SEO, hosting, programación y otros aspectos relacionados con proyectos web.
Conclusión
Si WordPress va lento, no instalaría inmediatamente otro plugin de optimización.
Primero debemos encontrar el cuello de botella.
Puede estar en:
-
El hosting.
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Un plugin.
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El theme.
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Las imágenes.
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La caché.
-
La base de datos.
-
PHP.
-
Scripts externos.
-
El constructor visual.
-
Una configuración incorrecta.
Una vez identificado el problema podremos aplicar una solución concreta y comprobar si realmente hemos mejorado el rendimiento.
Optimizar WordPress debería ser un proceso de medir → detectar → modificar → volver a medir, no una colección de plugins instalados al azar.
¿Qué es lo que más os ha ralentizado WordPress alguna vez?
¿Un plugin, el hosting, WooCommerce, el theme o algún problema que tardasteis días en descubrir?
Compartid vuestra experiencia porque puede ayudar bastante a quien esté intentando encontrar el cuello de botella de su web.