Tutorial Qué es una API y para qué sirve: explicación fácil con ejemplos

Si empiezas a investigar sobre programación, automatizaciones o inteligencia artificial, tarde o temprano aparece una palabra constantemente:

API.

«La herramienta tiene API.»

«Puedes conectarlo mediante su API.»

«Necesitas una API key.»

«La API devuelve un JSON.»

Para alguien que empieza, todo esto puede sonar bastante más complicado de lo que realmente es.

En este post voy a intentar explicar qué es una API, para qué sirve y cómo funciona, utilizando ejemplos sencillos antes de entrar en conceptos algo más técnicos.

¿Qué es una API?

API significa Application Programming Interface, que podemos traducir como interfaz de programación de aplicaciones.

Una API permite que diferentes programas o servicios se comuniquen entre ellos siguiendo unas reglas determinadas.

Imaginemos que tenemos una tienda online y queremos consultar automáticamente el estado de un envío.

Nuestra web podría enviar una petición al sistema de la empresa de transporte.

La empresa recibe esa petición y devuelve información como:

  • En tránsito.

  • Entregado.

  • Pendiente de recogida.

  • Fecha estimada.

  • Número de seguimiento.

Nuestra aplicación puede utilizar después esos datos.

Eso es, simplificando bastante, una API en funcionamiento.

Un ejemplo todavía más sencillo

Imaginemos un restaurante.

Nosotros estamos sentados en una mesa.

La cocina está detrás y no podemos entrar directamente a preparar nuestro plato.

Hacemos un pedido al camarero.

El camarero lleva nuestra petición a la cocina y posteriormente nos devuelve el resultado.

En esta analogía:

Nosotros → aplicación que realiza la petición

Camarero → API

Cocina → sistema o servidor

Plato → respuesta

La comparación no es perfecta técnicamente, pero sirve para entender la idea:

no necesitamos conocer cómo funciona internamente todo el sistema para solicitar una operación determinada.

¿Para qué sirve una API?

Para muchísimas cosas.

Por ejemplo, una API puede permitirnos:

  • Consultar información.

  • Crear registros.

  • Modificar datos.

  • Eliminar información.

  • Enviar mensajes.

  • Procesar pagos.

  • Consultar pedidos.

  • Generar contenido.

  • Obtener estadísticas.

  • Automatizar tareas.

Gran parte de los servicios digitales que utilizamos pueden comunicarse de alguna forma con otros sistemas.

Ejemplo: una web del tiempo

Supongamos que queremos crear una página que muestre la temperatura actual de diferentes ciudades.

Tenemos dos opciones.

La primera sería instalar estaciones meteorológicas por todo el planeta y recopilar nosotros mismos los datos.

Probablemente no sea demasiado práctico.

La segunda:

Utilizar un proveedor que ya dispone de esos datos y ofrece una API.

Nuestra aplicación podría realizar una petición similar conceptualmente a:

Dame el tiempo actual de Santiago de Compostela

El servicio procesa la solicitud y devuelve información estructurada.

Por ejemplo:

temperatura: 18

estado: lluvia

humedad: 80

Nuestra web recoge esos datos y los muestra con el diseño que queramos.

Ejemplo: una tienda online

Una tienda puede utilizar diferentes APIs simultáneamente.

Por ejemplo:

API de pagos

para procesar operaciones.

API de transporte

para consultar envíos.

API de email

para enviar mensajes transaccionales.

API del ERP

para sincronizar productos.

API de facturación

para generar documentos.

El usuario simplemente ve una tienda online.

Por detrás pueden estar comunicándose diferentes servicios.

Ejemplo: inteligencia artificial

Las APIs también son especialmente importantes en el crecimiento actual de las herramientas de IA.

Imaginemos que tenemos nuestra propia aplicación y queremos incorporar una función que analice texto.

En lugar de desarrollar y ejecutar desde cero nuestro propio modelo, podemos utilizar la API de un proveedor cuando este ofrezca esa posibilidad.

Nuestra aplicación envía la información necesaria.

El servicio procesa la petición.

Después recibimos una respuesta que podemos integrar dentro de nuestro programa.

Esto permite incorporar determinadas capacidades a aplicaciones, plugins, herramientas internas y automatizaciones.

¿Qué es una petición a una API?

Cuando nuestro programa quiere hacer algo mediante una API normalmente realiza una request o petición.

Esa petición puede incluir diferentes elementos.

Por ejemplo:

  • Dirección a la que enviamos la solicitud.

  • Método.

  • Parámetros.

  • Cabeceras.

  • Credenciales.

  • Datos.

La API procesa la petición y devuelve una response o respuesta.

De forma simplificada:

Cliente → Request → API → Response → Cliente

Este ciclo puede repetirse miles o millones de veces dependiendo de la aplicación.

¿Qué es un endpoint?

Otro término que aparece constantemente.

Un endpoint es una dirección específica de una API utilizada para acceder a un recurso o realizar determinada operación.

Imaginemos una API ficticia de una tienda.

Podríamos tener algo conceptualmente parecido a:

/productos

para trabajar con productos.

/pedidos

para trabajar con pedidos.

/usuarios

para trabajar con usuarios.

Cada API define su propia estructura.

Por eso debemos consultar su documentación.

Métodos GET, POST, PUT y DELETE

Cuando empezamos con APIs REST probablemente encontraremos estos nombres.

GET

Normalmente se utiliza para obtener información.

Por ejemplo:

GET /productos

podría solicitar una lista de productos.

POST

Habitualmente se utiliza para crear o enviar información.

Por ejemplo:

POST /usuarios

podría crear un usuario.

PUT o PATCH

Se utilizan habitualmente para actualizar información, aunque su uso concreto depende del diseño de la API.

DELETE

Como podemos imaginar, suele utilizarse para eliminar un recurso.

Por ejemplo:

DELETE /usuarios/123

podría solicitar eliminar el usuario identificado como 123.

Esto es una simplificación; cada API establece qué operaciones admite y cómo deben utilizarse.

¿Qué es una API REST?

REST es un estilo arquitectónico muy utilizado en servicios web.

Cuando alguien habla de una API REST normalmente nos encontraremos con recursos accesibles mediante URLs y operaciones realizadas utilizando métodos HTTP.

Por ejemplo:

GET /articulos

GET /articulos/25

POST /articulos

DELETE /articulos/25

No todas las APIs son REST y no todas están diseñadas exactamente igual.

Pero entender estos conceptos proporciona una base bastante buena para empezar a trabajar con muchas APIs web.

¿Qué es JSON?

Otro término que encontraremos rápidamente.

JSON es un formato utilizado para representar e intercambiar datos.

Una respuesta podría tener una estructura parecida a esta:

{
  "nombre": "DSForo",
  "tipo": "foro",
  "activo": true
}

Para una persona resulta relativamente fácil de leer.

Para un programa también resulta sencillo trabajar con una estructura de este tipo.

Podemos acceder posteriormente a valores como nombre, tipo o activo.

¿Qué es una API key?

Muchas APIs no permiten realizar peticiones anónimas ilimitadas.

Necesitan saber quién está utilizando el servicio.

Una forma habitual de identificar o autorizar al cliente es mediante una API key.

Podemos imaginarla como una credencial asignada a nuestra aplicación.

Y aquí tenemos una regla importantísima:

Una API key privada no debería publicarse.

No deberíamos pegarla:

  • En un foro.

  • En GitHub público.

  • En una captura.

  • En JavaScript accesible desde el navegador cuando deba permanecer secreta.

  • Dentro de documentación pública.

Si alguien consigue una credencial válida podría utilizarla dependiendo de los permisos que tenga asociados.

Nunca compartas claves reales cuando pidas ayuda

Esto ocurre más de lo que parece.

Alguien tiene un error y publica:

API_KEY=xxxxxxxxxxxxxxxx

junto con todo su código.

Antes de compartir código debemos sustituir secretos por valores ficticios.

Por ejemplo:

API_KEY=TU_API_KEY

Si accidentalmente hemos publicado una clave real, eliminar el mensaje no siempre es suficiente.

Puede ser necesario revocar o rotar la credencial desde el servicio correspondiente.

¿Todas las APIs son gratuitas?

No.

Podemos encontrar APIs:

  • Gratuitas.

  • De pago.

  • Con créditos iniciales.

  • Con determinados límites gratuitos.

  • Exclusivas para clientes.

  • Privadas para uso interno.

Antes de integrar una API en un proyecto deberíamos comprobar sus precios y límites.

Especialmente si nuestro sistema puede realizar muchas peticiones.

Una pequeña prueba puede tener un coste insignificante, pero una aplicación con miles de usuarios puede tener un consumo completamente diferente.

¿Qué es un rate limit?

Muchas APIs establecen límites sobre la cantidad de solicitudes que podemos realizar durante determinado periodo.

Por ejemplo, una API podría permitir un determinado número de peticiones por minuto.

Cuando superamos el límite puede empezar a rechazar temporalmente solicitudes.

Estos límites ayudan al proveedor a gestionar sus recursos y evitar abusos.

Si desarrollamos una aplicación seria, debemos tenerlos en cuenta desde el principio.

¿Qué ocurre cuando una API devuelve un error?

Las APIs HTTP suelen utilizar códigos de estado para indicarnos qué ha ocurrido.

Algunos que veremos habitualmente son:

200

La petición se ha procesado correctamente.

201

Normalmente indica que se ha creado correctamente un recurso.

400

La petición tiene algún problema.

401

Existe un problema de autenticación.

403

No tenemos permiso para realizar la operación.

404

No se encuentra el recurso solicitado.

429

Estamos realizando demasiadas peticiones en un periodo determinado.

500

Ha ocurrido un problema en el servidor.

El significado exacto debe comprobarse siempre en la documentación de la API que estemos utilizando.

Ejemplo sencillo de una petición con JavaScript

Un ejemplo básico utilizando fetch podría tener una estructura similar a esta:

fetch('https://api.ejemplo.com/productos')
  .then(response => response.json())
  .then(data => {
    console.log(data);
  })
  .catch(error => {
    console.error(error);
  });

Estamos solicitando información y posteriormente procesando la respuesta como JSON.

Evidentemente, una integración real puede necesitar autenticación, parámetros, validación de errores y muchas otras cosas.

Pero el concepto básico es ese.

Ejemplo sencillo con PHP

Con PHP podemos realizar peticiones HTTP de diferentes formas.

Un ejemplo muy básico podría ser:

$url = 'https://api.ejemplo.com/productos';

$respuesta = file_get_contents($url);

$datos = json_decode($respuesta, true);

print_r($datos);

No utilizaría este ejemplo directamente como arquitectura de una integración de producción.

Simplemente sirve para visualizar el proceso:

realizar petición → recibir respuesta → interpretar datos.

En un proyecto real debemos gestionar correctamente errores, timeouts, autenticación, validación y seguridad.

¿Qué es un webhook?

Aquí aparece otro concepto relacionado que puede confundirse con una API.

Imaginemos que queremos saber cuándo se produce un pago.

Una opción sería preguntar constantemente:

¿Hay un pago nuevo?

¿Hay un pago nuevo?

¿Hay un pago nuevo?

¿Hay un pago nuevo?

Un webhook permite cambiar la lógica.

Cuando ocurre el evento, el servicio envía una notificación a una URL que hemos preparado.

Por ejemplo:

Pago completado → servicio envía webhook → nuestra aplicación recibe información → actualizamos el pedido.

Los webhooks son extremadamente útiles para automatizaciones y eventos.

API vs webhook

Simplificando:

API: nuestra aplicación solicita información o ejecuta una acción.

Webhook: otro servicio nos avisa cuando ocurre un evento.

En muchos proyectos utilizaremos ambos.

Por ejemplo, recibimos un webhook indicando que un pago se completó y después consultamos mediante la API información adicional sobre la operación.

¿Qué puedo hacer con una API?

Aquí es donde las posibilidades empiezan a multiplicarse.

Podríamos crear:

Un comparador de precios

Consultar diferentes fuentes autorizadas y mostrar información dentro de nuestra aplicación.

Un dashboard

Obtener estadísticas de diferentes servicios y centralizarlas.

Una automatización

Cuando ocurra una determinada acción, enviar información a otro sistema.

Un plugin

Integrar un servicio externo dentro de WordPress.

Una herramienta de IA

Enviar una entrada a un modelo mediante su API y utilizar la respuesta dentro de nuestra aplicación.

Una aplicación móvil

Conectar la app con nuestro backend para consultar usuarios, productos, mensajes o cualquier otro dato.

Las APIs también pueden ahorrarnos muchísimo trabajo

Imaginemos que queremos enviar emails desde nuestra aplicación.

Podríamos desarrollar y mantener toda la infraestructura necesaria.

O podemos integrar un servicio especializado mediante su API.

Lo mismo ocurre con:

  • Pagos.

  • Mapas.

  • Traducción.

  • IA.

  • Analítica.

  • SMS.

  • Almacenamiento.

  • Vídeo.

  • Facturación.

Las APIs permiten construir aplicaciones combinando servicios especializados.

Pero depender de APIs externas también tiene riesgos

No todo son ventajas.

Si nuestra aplicación depende completamente de una API externa, debemos considerar qué ocurre si:

  • Cambia sus precios.

  • Modifica sus límites.

  • Elimina una función.

  • Cambia la versión.

  • Tiene una caída.

  • Modifica las condiciones.

  • Cierra el servicio.

Por eso, antes de hacer depender una parte crítica de nuestro negocio de una API, merece la pena analizar estas posibilidades.

Lee la documentación

Probablemente este sea el mejor consejo del artículo.

Antes de copiar código encontrado en un tutorial antiguo:

consulta la documentación oficial de la API.

Ahí deberíamos encontrar información sobre:

  • Autenticación.

  • Endpoints.

  • Parámetros.

  • Respuestas.

  • Errores.

  • Límites.

  • Versiones.

  • Ejemplos.

  • Precios.

Las APIs evolucionan.

Un tutorial publicado hace cuatro años puede utilizar una versión que actualmente ya no funciona.

No confíes ciegamente en código generado por IA

Las herramientas de inteligencia artificial pueden ser muy útiles para trabajar con APIs.

Podemos proporcionar documentación y pedir ayuda para construir una integración.

Pero debemos comprobar el código.

Una IA puede:

  • Utilizar endpoints antiguos.

  • Inventar parámetros.

  • Confundir versiones.

  • Gestionar mal errores.

  • Exponer credenciales.

  • Asumir respuestas que la API realmente no devuelve.

Un prompt bien construido puede ayudar a reducir estos problemas, pero no sustituye la documentación ni las pruebas.

¿Necesito saber programar para utilizar APIs?

Depende.

Para integrar una API directamente mediante código, tener conocimientos de programación ayuda bastante.

Pero actualmente existen también herramientas de automatización y plataformas no-code/low-code capaces de conectarse con diferentes APIs.

Aun así, entender conceptos como:

  • Request.

  • Response.

  • JSON.

  • Endpoint.

  • Autenticación.

  • HTTP.

  • Webhook.

nos ayudará muchísimo incluso cuando utilicemos herramientas visuales.

Cómo aprender APIs desde cero

Si nunca has trabajado con una, empezaría así:

1. Entender request y response.

2. Aprender JSON básico.

3. Entender GET y POST.

4. Probar una API sencilla.

5. Aprender a enviar parámetros.

6. Trabajar con autenticación.

7. Gestionar errores.

8. Entender rate limits.

9. Aprender webhooks.

10. Crear un pequeño proyecto real.

No intentaría memorizar toda la teoría antes de realizar una primera petición.

Cuando conseguimos consultar una API y vemos aparecer los datos, muchos conceptos empiezan a entenderse rápidamente.

APIs, webmasters y automatización

Entender APIs resulta cada vez más útil para quienes trabajamos con páginas web.

WordPress, herramientas SEO, inteligencia artificial, sistemas de pago, newsletters y muchas plataformas de marketing permiten diferentes tipos de integración.

No necesitamos convertirnos todos en desarrolladores especializados, pero comprender cómo se comunican estos servicios abre muchas posibilidades.

Si trabajas con proyectos online, en DSForo, foro para webmasters puedes plantear dudas sobre APIs, programación, WordPress, inteligencia artificial, SEO y automatizaciones.

Conclusión

Una API es, simplificando, una forma estructurada para que diferentes aplicaciones puedan comunicarse.

Nuestra aplicación realiza una petición.

La API la procesa.

Recibimos una respuesta.

A partir de ahí podemos construir integraciones muchísimo más complejas.

Si estás empezando, me centraría primero en entender:

  • Requests.

  • Responses.

  • Endpoints.

  • GET y POST.

  • JSON.

  • API keys.

  • Códigos HTTP.

  • Rate limits.

  • Webhooks.

Una vez entiendes estos conceptos, leer la documentación de una API deja de parecer un idioma completamente diferente.


¿Habéis trabajado alguna vez con APIs?

¿Cuál fue la primera que integrasteis y qué fue lo que más os costó entender al principio?

Si estáis intentando conectar alguna API concreta, también podéis comentar el caso y vemos entre todos por dónde empezar.

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