Llevo bastante tiempo utilizando ChatGPT prácticamente todos los días y, después de muchas horas probándolo para tareas muy diferentes, creo que ya puedo responder a una pregunta que aparece bastante a menudo:
¿De verdad merece la pena pagar ChatGPT Plus o con la versión gratuita es suficiente?
Mi respuesta corta sería: depende del uso que le vayas a dar.
Si entras de vez en cuando para hacer alguna consulta, corregir un texto o resolver una duda puntual, posiblemente no necesites pagar una suscripción.
Pero si trabajas todos los días delante de un ordenador, la situación cambia bastante.
En mi caso, ChatGPT ha dejado de ser una herramienta que utilizo para «preguntarle cosas». Se ha convertido en una especie de asistente que tengo abierto durante buena parte de la jornada.
Y ahí es donde realmente empiezo a verle sentido a pagar por Plus.
El verdadero valor no está en hacer preguntas
Cuando alguien prueba ChatGPT por primera vez, normalmente hace cosas bastante sencillas:
- «Escríbeme este correo».
- «Corrige este texto».
- «Explícame qué significa esto».
- «Hazme un artículo sobre este tema».
Eso está bien, pero creo que es utilizar solo una pequeña parte de lo que ofrece.
Cuando empiezas a incorporarlo a tu forma de trabajar, descubres que puede ayudarte en muchas tareas que antes requerían buscar tutoriales, consultar diferentes páginas, probar soluciones durante horas o incluso recurrir a otra persona.
Por ejemplo, yo lo utilizo para trabajar con textos, código, páginas web, documentación, ideas, imágenes, análisis y problemas técnicos.
Y muchas veces lo interesante no es que haga todo el trabajo por ti, sino que te permite avanzar mucho más rápido.
Programación sin ser programador
Esta es probablemente una de las cosas que más me sorprendió.
No necesitas ser desarrollador para aprovechar ChatGPT con código.
Puedes explicarle lo que quieres conseguir y pedirle que te ayude a crear un pequeño script en PHP, JavaScript o Python, modificar HTML y CSS, trabajar con SQL o entender cómo funciona una API.
También puedes pegar un error y preguntarle:
«¿Por qué ocurre esto y cómo puedo solucionarlo?»
En muchos casos te explica el problema paso a paso.
Evidentemente, no sustituye a un buen programador cuando hablamos de proyectos importantes, pero para pequeñas tareas del día a día puede ahorrar una cantidad enorme de tiempo.
Para WordPress es especialmente útil
Si trabajas habitualmente con WordPress, probablemente sabes que siempre termina apareciendo algún problema extraño.
Un plugin que entra en conflicto con otro.
Un error después de actualizar.
Una función que quieres añadir.
WooCommerce que empieza a comportarse de forma rara.
Una web que carga demasiado despacio.
En lugar de pasar una hora saltando entre tutoriales y foros, muchas veces puedes describir el problema, mostrar el error y empezar a investigar posibles soluciones directamente con ChatGPT.
También puede ayudarte con código personalizado, optimización, SEO técnico, seguridad y configuración.
Para alguien que administra varias páginas web, esto por sí solo puede justificar bastante la suscripción.
También lo utilizo como asistente técnico
Otra situación bastante habitual es encontrarte con problemas relacionados con hosting o servidores.
DNS, certificados SSL, PHP, MySQL, FTP, redirecciones, copias de seguridad, correo electrónico, cPanel, VPS…
Son cosas que quizá no utilizas todos los días, pero cuando aparece un problema necesitas solucionarlo.
Lo que suelo hacer es proporcionar a ChatGPT toda la información posible y pedirle que me explique qué está ocurriendo.
A veces la solución es sencilla. Otras veces necesitas ir probando diferentes cosas.
La ventaja es que puedes continuar la conversación y decir:
«He hecho esto y ahora aparece este otro error.»
Y seguir trabajando desde ahí.
Redacción y contenido: aquí se ahorra muchísimo tiempo
Probablemente sea uno de los usos más evidentes, pero también uno de los más útiles.
Puedes utilizarlo para preparar:
- Artículos.
- Tutoriales.
- Guías.
- Descripciones de productos.
- Preguntas frecuentes.
- Correos electrónicos.
- Propuestas comerciales.
- Publicaciones para redes sociales.
- Guiones.
- Documentación.
Ahora bien, yo no recomendaría generar un artículo y publicarlo directamente sin tocar nada.
Personalmente prefiero utilizarlo como punto de partida.
Le explico lo que quiero contar, preparo la estructura, genero partes del contenido y después añado experiencia personal, ejemplos y modificaciones.
Creo que esa combinación entre IA y revisión humana ofrece resultados mucho mejores.
Corregir y mejorar textos también parece una tontería… hasta que empiezas a utilizarlo
Esta función parece pequeña, pero probablemente sea una de las que más tiempo termina ahorrando.
Puedes escribir algo rápidamente y pedir:
«Corrige este texto, pero conserva mi forma de expresarme.»
O:
«Hazlo más profesional sin que parezca escrito por una empresa.»
También puedes pedir una versión más corta, más cercana, más comercial o más fácil de entender.
Para correos, mensajes a clientes, artículos y documentación resulta tremendamente práctico.
Crear imágenes abre todavía más posibilidades
Otra de las áreas que ha cambiado muchísimo es la generación de imágenes.
Puedes utilizar ChatGPT para preparar conceptos visuales, ilustraciones, banners, portadas, imágenes para redes sociales, infografías o ideas para logotipos.
No significa que un diseñador profesional haya dejado de ser necesario.
Pero hay muchas situaciones en las que simplemente necesitas visualizar una idea, preparar un borrador o conseguir rápidamente una imagen para un proyecto.
Antes quizá tenías que buscar imágenes durante bastante tiempo.
Ahora puedes explicar exactamente lo que necesitas e ir modificándolo hasta acercarte al resultado que tienes en mente.
Una de mis funciones favoritas: aprender cosas
Aquí creo que la IA tiene un potencial enorme.
Puedes utilizar ChatGPT como una especie de profesor particular disponible cuando lo necesites.
Lo interesante es que no tienes que adaptarte tú a la explicación.
Puedes pedirle:
«Explícamelo como si estuviera empezando.»
Después:
«Ahora ponme un ejemplo práctico.»
Y finalmente:
«Perfecto, ahora explícame la parte más avanzada.»
Esto funciona para programación, marketing, SEO, idiomas, tecnología, negocios y prácticamente cualquier materia.
No siempre debes asumir que todo lo que responde es correcto, especialmente en temas importantes, pero como herramienta para aprender y explorar conceptos resulta muy potente.
Automatizaciones: probablemente una de las partes con mayor potencial
Cuando empiezas a combinar ChatGPT con APIs, hojas de cálculo, formularios y otras aplicaciones, aparecen posibilidades mucho más interesantes.
Puedes pedirle ayuda para diseñar procesos que eliminen tareas repetitivas.
Por ejemplo:
Recibir información desde un formulario, procesarla, guardarla en una hoja de cálculo y preparar automáticamente un correo.
Aunque no sepas programar todo el sistema desde cero, puedes pedir que te explique cada parte y construirlo poco a poco.
Para pequeñas empresas y profesionales creo que esta parte será cada vez más importante.
No solo trabaja con texto
Otro punto que a veces pasa desapercibido es que ChatGPT puede trabajar con distintos tipos de información y herramientas.
Puedes utilizar documentos, hojas de cálculo, imágenes, archivos y servicios conectados para realizar tareas bastante más complejas que una simple conversación.
Esto cambia bastante la forma de utilizarlo.
En lugar de copiar y pegar continuamente información entre diferentes aplicaciones, cada vez es posible centralizar más trabajo alrededor de un mismo asistente.
Y probablemente esta sea una de las áreas que más evolucione durante los próximos años.
¿Cuánto tiempo puedes ahorrar realmente?
Para mí esta es la pregunta importante.
No intento calcular si una respuesta concreta «vale» unos céntimos o unos euros.
Lo que intento calcular es cuánto tiempo me permite recuperar.
Si una tarea que antes necesitaba 45 minutos ahora puedo resolverla en 15, he recuperado media hora.
Si ocurre varias veces durante una semana, el ahorro empieza a ser considerable.
Y cuando utilizas ChatGPT para muchas pequeñas tareas a lo largo del día, esas diferencias terminan acumulándose.
Por eso creo que valorar Plus únicamente por el precio mensual es mirar solo una parte de la ecuación.
También hay que valorar las horas que puedes ahorrar.
Eso sí: ChatGPT también se equivoca
Creo que esto es importante dejarlo claro.
No hay que confiar ciegamente en todo lo que responde.
Puede interpretar mal una pregunta, proporcionar información incorrecta o proponerte una solución que no sea la mejor.
Por eso sigo revisando especialmente todo lo relacionado con código importante, seguridad, información sensible, temas legales, datos y decisiones que puedan tener consecuencias.
Para mí funciona mejor como asistente que como sustituto de mi propio criterio.
Tú sigues tomando la decisión final.
Entonces, ¿pagaría ChatGPT Plus?
En mi caso, sí.
Pero principalmente porque lo utilizo prácticamente todos los días.
Si solamente utilizara ChatGPT dos o tres veces al mes para preguntas sencillas, seguramente me quedaría con la versión gratuita.
En cambio, si eres freelance, tienes páginas web, programas, estudias, gestionas un negocio, creas contenido, trabajas en marketing o simplemente pasas muchas horas delante de un ordenador, creo que es bastante fácil encontrar formas de aprovecharlo.
La clave está en dejar de verlo como un buscador al que haces preguntas.
Para mí tiene mucho más sentido verlo como un asistente al que puedes ir proporcionando contexto y con el que puedes trabajar durante todo el proceso.
Algo que he aprendido después de utilizarlo tanto
Cuanto mejor explicas lo que necesitas, mejores resultados consigues.
No es lo mismo escribir:
«Hazme un artículo sobre SEO.»
Que explicarle qué tipo de web tienes, quién va a leer el artículo, qué quieres conseguir, qué conocimientos tiene el lector y qué estilo quieres utilizar.
Lo mismo ocurre con programación, diseño, análisis o cualquier otra tarea.
El contexto marca una diferencia enorme.
Mi conclusión
Cuando empecé a utilizar ChatGPT lo veía principalmente como una curiosidad tecnológica.
Ahora lo veo de una forma bastante diferente.
Durante un mismo día puedo utilizarlo para revisar un texto, entender un error de programación, mejorar una página web, preparar una imagen, investigar una idea, analizar información o aprender algo que no sabía.
Y para mí ahí está realmente su valor.
No hace magia y tampoco sustituye a los profesionales especializados.
Pero sí puede conseguir que una sola persona sea capaz de hacer muchas más cosas y, sobre todo, aprender mucho más rápido.
Por eso, si utilizas un ordenador para trabajar varias horas al día, creo que merece la pena probar Plus durante un mes y utilizarlo de verdad en tus tareas habituales.
Después de ese mes probablemente tendrás bastante claro si los aproximadamente 20 dólares de la suscripción te están haciendo ahorrar más de lo que cuestan.
En mi caso, hace tiempo que dejó de ser una herramienta que utilizo de vez en cuando para convertirse en una de las que tengo abiertas prácticamente todos los días.
¿Vosotros utilizáis la versión gratuita o estáis pagando Plus?
Me interesa especialmente saber para qué lo utilizáis y si realmente habéis notado diferencia en vuestro trabajo diario.